Sentencia nº 708 de Tribunal Supremo de Justicia - Sala Constitucional de 10 de Mayo de 2001

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SALA CONSTITUCIONAL Magistrado Ponente: JESÚS EDUARDO CABRERA ROMERO

            El 24 de mayo de 2000, esta Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia recibió el expediente contentivo de la acción de amparo interpuesta por Jesús Montes de Oca Escalona y Nancy Montaggioni Rodríguez, abogados inscritos en el Inpreabogado bajo los Nºs. 168 y 20.140, respectivamente, en representación de Juan Adolfo Guevara, Eneyda Josefina Yánez de Mariño, Tibisay Erminia Cuéllar Marcano, Tania Guillermina Torres Méndez, Nancy María Morantes, Angela Ramona Almao Fernández, Juana María Alzolay de Muente, Francisco Simón Piñerúa Cárdenas, Milexis del Valle Vidal Bastardo, Mónica del Carmen León Borjas, Henry José Rivero Linero, Vidalina Reyes de Berroterán y Aura Bartola Barazarte, titulares de las cédulas de identidad Nºs. 3.554.967, 6.508.145, 6.391.575, 4.420.128, 6.387.276, 5.004.459, 9.285.439, 592.352, 6.662.483, 5.120.020, 5.568.498, 3.633.176, y 2.940.991, respectivamente, contra la sentencia dictada por la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo el 14 de diciembre de 1999.

En la misma oportunidad se dio cuenta en esta Sala y se designó como ponente al Magistrado que, con tal carácter, suscribe el presente fallo.

El 24 de octubre de 2000, fue admitida la acción interpuesta, ordenándose las notificaciones pertinentes.

El 22 de enero de 2001, se realizó la audiencia constitucional, en la cual estuvieron presentes los accionantes y el apoderado judicial del Síndico Procurador Municipal del Municipio Sucre del Estado Miranda,  tercero coadyuvante. No compareció el presunto agraviante. En dicha audiencia, la Sala decidió solicitar recaudos a la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo al considerar que dichos recaudos son necesarios para calificar la inepta acumulación que fundamenta el acto impugnado y proceder a dictar sentencia.

El 15 de febrero de 2001, fueron recibidos por la Secretaría de esta Sala  los recaudos solicitados, se dio cuenta en Sala  y se acordó agregar dichos recaudos al presente  expediente.

Analizados los recaudos consignados se pasa a dictar sentencia, previas las siguientes consideraciones:

I

DE LA ACCIÓN DE AMPARO

            El 24 de mayo de 2000, Jesús Montes de Oca Escalona y Nancy Montaggioni Rodríguez, en representación de Juan Adolfo Guevara, Eneyda Josefina Yánez de Mariño, Tibisay Erminia Cuellar Marcano, Tania Guillermina Torres Méndez, Nancy María Morantes, Ángela Ramona Almao Fernández, Juana María Alzolay de Muente, Francisco Simón Piñerúa Cárdenas, Milexis del Valle Vidal Bastardo, Mónica del Carmen León Borjas, Henry José Rivero Linero, Vidalina Reyes de Berroterán y Aura Bartola Barazarte, interpusieron ante esta Sala acción de amparo contra sentencia dictada, el 14 de diciembre de 1999, por la Corte Primera de lo Contencioso-Administrativo, que declaró inadmisible la querella propuesta por los accionantes de la presente causa y otras personas, en  contra del Municipio Sucre del Estado Miranda, y revocó la sentencia dictada el 7 de noviembre de 1996 por el Juzgado Superior Primero en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Capital, que había declarado con lugar la referida querella.

            En el escrito contentivo de la solicitud de amparo, los accionantes señalaron lo siguiente:

            Que fundamentan la acción de amparo en el artículo 27 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con los artículos 1, 2 y 4 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales.

            Que denuncian violados sus derechos constitucionales al debido proceso, a la defensa y al trabajo, consagrados en los artículos 49 numerales 1 y 3, y 89 numeral 3, respectivamente, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y el derecho consagrado en el artículo 257 eiusdem.

            Que las violaciones denunciadas se habrían producido cuando la Corte Primera de lo Contencioso-Administrativo, al conocer en apelación de la sentencia dictada por el Juzgado Superior Primero en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Capital el 7 de noviembre de 1996, dictó sentencia el 14 de diciembre de 1999, mediante la cual revocó el citado fallo de 7 de noviembre de 1996, al considerar que la querella decidida por dicha sentencia es inadmisible por inepta acumulación, “debido a que esa acción la habían incoado nuestros representados conjuntamente, en un mismo libelo”, sin entrar, tampoco, a conocer los fundamentos de la querella propuesta.

            Que la violación del derecho al debido proceso consagrado en el artículo 49 de la vigente Constitución, se verificó cuando la Corte Primera de lo Contencioso-Administrativo, al dictar sentencia, fundamentó su decisión en un criterio erróneo como es el de que no procedía la acumulación porque no había identidad de títulos, en razón  de la diferencia de los cargos ejercidos por los querellantes en aquel juicio, la distinta antigüedad y la falta de identidad en los pagos; criterio éste desechado por los tribunales del trabajo que han establecido que cuando varios trabajadores demandan prestaciones sociales de un mismo patrono que los ha despedido a un mismo tiempo, no se están acumulando acciones que se excluyen mutuamente o cuyos procedimientos son incompatibles; y que en aquel juicio, sus representados no demandaban prestaciones sociales, sino que lo pretendido fue la nulidad de los actos que fundamentan las resoluciones particulares de despido y, en consecuencia,  el reenganche de los trabajadores por la subsiguiente nulidad de dichos actos administrativos de efectos particulares, por lo cual no era necesario señalar el salario devengado por ellos, ni el cargo ni el tiempo de servicio prestado.

            Que la violación del derecho a la defensa, consagrado en el numeral 1 del artículo 49 de la vigente Constitución, se habría verificado cuando la Corte Primera de lo Contencioso-Administrativo, declaró la inepta acumulación en última instancia porque, al no existir contra esa decisión...

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